Thursday, 23 June 2011

Sin un suspiro

Sin hacer el menor ruido, agarró un pesado leño, lo levantó y golpeó violentamente la cabeza que tenía delante. El matón se desplomó sin un suspiro, soltando el arma, que hizo un ruido sordo al caer al suelo.


             —Gracias, señora —saludó Louis acabando de levantarse—. ¡Me da la impresión de que acabáis de sacarme de un serio aprieto!


             E inmediatamente y sin perder tiempo se acercó al cuerpo tendido en el suelo.


             —Yo no quería matarlo —murmuró Julie.


             Louis, de rodillas, examinaba al hombre inconsciente: la víctima respiraba. Levantó los ojos hacia la joven.


             —No os preocupéis. Está vivito y coleando. Tiene la cabeza muy dura —afirmó.


             Desató entonces un cordón de su propia indumentaria y ató a conciencia a su visitante de pies y manos. Luego justificó su premura:


             —No tardará en recobrar el conocimiento y prefiero que no se mueva al despertar.


             Julie, todavía temblorosa, se sentó mientras Louis actuaba con su proverbial sangre fría.

No comments:

Post a Comment